sábado, abril 28, 2007

Detentar

detentar. (Del lat. detentāre, retener). 1. tr. Retener y ejercer ilegítimamente algún poder o cargo público. 2. tr. Der. Dicho de una persona: Retener lo que manifiestamente no le pertenece.

Es un verbo que hoy en día se usa mal. Se puede ver usado con frecuencia en radio y televisión en lugar de ostentar cuando es referido a un título. Así se habla de que el difunto Boris Yeltsín detentó la presidencia de Rusia o que tal ministró detenta la cartera de (ponga aquí lo que desee"),... y da lo mismo que el cargo lo ostente legítimamente o no, siempre lo detenta. Que salvo que el periodista en cuestión se más listo que el resto de los mortales y sepa una razón por la que "detenta" el cargo es un manifiesto error. (En algún caso como en el de George W. Bush, yo estaría de acuerdo si el periodista en cuestión dijera que que detenta la presidencia de los EE.UU).


Ostentar también se usa mal y ahí me incluyo yo también. Mirando en el diccionario Panhispánico de dudas, vemos que ostentar se pude usar como "equivalente de ‘poseer públicamente [algo considerado un honor o un privilegio, como un cargo relevante, un título, etc.]´ ", pero no como "mero equivalente de tener, sin que esté presente la idea de relevancia u honor".

Derivado de este error y de la errónea equivalencia ostentar-detentar, nuestros próceres periodistas, hacen detentar sinónimo de tener. Y así una sociedad "X" pasa de tener el porcentaje "A" de las acciones de la sociedad "Y", a "detentar" dicho porcentaje. Que salvo que quieran decir, que se las han birlado a alguien (nunca he tenido esa sensación por los contextos), es un claro error. Pero queda mucho más ostentoso ese detentar grandilocuente, que el pobrecito tener.

La causa de esta falta de conocimiento del propio lenguaje (o descuido en su uso), pues diríamos que no es única:

- Podríamos señalar la paupérrima educación que llevamos años padeciendo en España, en que los distintos gobiernos cuando llegan al poder, reforman la reforma de la enseñanza, normalmente a peor, que los otros habían hecho no mucho ha.

- La querencia de nuestros periodistas por decir las cosas de la forma más retorcida. Aunque en realidad este es un fenómeno que se da en cualquier profesión hoy en día en España. ¿Por qué decir combustión si puedes decir combustionamiento? (ejemplos de estos a patadas).

- Las prisas. Las prisas con que se tienen que hacer las crónicas y que no permiten resolver dudas. Aunque ante la duda, ¿por qué no usar tener y ostentar que es lo que siempre se ha usado? Quizá por lo dicho en el punto anterior, está de moda retorcer el lenguaje. Aunque creo que hoy en día, en todas las redacciones tienen acceso a Internet, y un vistazo al diccionario de la RAE o al Panhispánico de dudas sólo lleva unos segundos.

Aunque también pudiera ser que a la máxima periodística de "no dejes que la realidad te quite una buena noticia", en la profesión noticiera hayan añadido la de "no dejes que una redacción clara y sencilla deje en nada tú gran noticia".

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Todo periodista tiene una novela dentro sí; un buen sitio para dejarla.
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Políticos y periodistas comparten el triste destino de tener que hablar
hoy ya de cosas que hasta mañana no comprenderán totalmente.
-- Helmut Schmidt.