jueves, marzo 29, 2007

Empoderar

empoderar. 1. tr. desus. apoderar. Era u. t. c. prnl.

apoderar. ... 3. prnl. Hacerse dueño de algo, ocuparlo, ponerlo bajo su poder. U. t. en sent. fig. El pánico se apoderó de los espectadores. 4. prnl. ant. Hacerse poderoso o fuerte; prevenirse de poder o de fuerzas.

Hay palabras de ida y vuelta. Por ejemplo la antedicha empoderar. Es una palabra que había desaparecido del español hablado hace ni se sabe cuanto. Pero hete aquí, que de mano de movimientos feministas, sociales etc., ha resurgido, aunque más bien con el palabro empoderamiento del inglés Empowerment. Con esta palabra se hace referencia al crecimiento de la fuerza espiritual, político, social o económico, de algún individuo o colectivo.

Aunque empoderar existe y empoderamiento resulta extraña de usar, soy partidario del concepto sobre todo, aplicado a la sociedad civil. La sociedad civil tiene que ganar fuerza, se tiene que apoderar de la acción, del avance de la sociedad, llevar las cosas adelante, dirigir a los políticos a lo que le interesa, dejar a los políticos sólo como meros gestores, que tengan que rendir cuentas. A los políticos hay que atarlos en corto, al fin y al cabo están fuera, fuera del mundo real, en las nubes de la política. Lo que mejor se les da es mejorar sus cuentas.

La gente, las asociaciones, deben empoderarse, mover el mundo si es que vamos a avanzar como sociedad, como verdaderos seres humanos. Sin embargo, entre el pan y circo al estilo romano, el poder del miedo, y el de las hipotecas, nos tienen callados. Hormigas trabajadoras que lampan por su miguita de pan, por necesidades artificiales, sin protestar, el sueño de toda elite de poderosos más cerca de 1984 que de una democracia real... quizá esta entrada debería haberse llamado UTOPÍA.
---
Todo reformismo se caracteriza por el utopismo de su estrategia y el
oportunismo de su táctica.
-- Graffiti. Pintada en la Universidad de la Sorbona en mayo del 66.

1 comentario:

Anónimo dijo...

hay que ver el poder que tienen los medios audiovisuales de hoy día. Otrora se hablaba o se escribía de acuerdo a la educación buscada por el individuo, pero hoy los profesores de lenguaje nos acosan a cada segundo por medio de los audiovisuales. Hay que adaptarse a los cambios.