martes, mayo 29, 2007

Milagro

milagro. (De miraglo). 1. m. Hecho no explicable por las leyes naturales y que se atribuye a intervención sobrenatural de origen divino. 2. m. Suceso o cosa rara, extraordinaria y maravillosa. 3. m. exvoto (‖ ofrenda dedicada a Dios, a la Virgen o a los santos).

En la antigüedad los milagros eran milagros, por extraordinarios inexplicables y raros. Ahí tenemos los panes y los peces. Pero hoy en día los milagros se suceden cada día, a cada momento y al instante siguiente ya no son milagros.

A continuación pondré algunos ejemplos de milagros de la era moderna:

Tenemos el milagro de la dieta de las cápsulas de vinagre, te hinchas a vinagre y adelgazas. Pero, ¿no es el vinagre lo que usaban las damas de alta alcurnia para estar más pálidas? Pues sí, y esto es así porque además de grasa, elimina glóbulos rojos y produce anemia. Claro que como el vinagre es de manzana ya no pasa.

¡Ah! también está el aparatejo ese para muscular y adelgazar sin moverte del sofá. Que no digo que no haga algo, pero de ahí a convertirte en un esbelto cachas media un milagro.

Milagro del magnetizador de combustible (también había uno que magnetizaba el agua), que aumenta prestaciones y ahorra combustible. En este milagro no hay acuerdo general, va desde los que dicen que es una patochada a los rendidos sin remisión.

Está también el milagro de aprender inglés en una semana, que salvo que seas un fiera, no hay tu tía...

Si es que con el milagroso marketing* nos pueden vender cualquier milagro, hasta la pulsera solidaria falsa de la Pantoja.

Otros que también producen milagros son los políticos, por ejemplo el milagro de la imposible derrota. En las elecciones todos ganan, nadie pierde. Otro milagro que consiguen es el de ser reelegidos por mucho que el candidato este hasta las cejas de mierda. Luego nos escondemos, yo no le he votado yo no, cuando pasan Marbellas varias.

Muchos de los milagros modernos tienen en común algo: la inteligencia del milagrero, será mucha o poca pero le da más de sí que la de los receptores de milagros. Está visto que el universo se organizó de tal manera que la cantidad de inteligencia suelta no fuera tanta que se crearan seres inteligentes por doquier que lo destruyeran todo. Así que la cantidad limitada de inteligencia que hay pululando debe repartirse entre los candidatos a ser inteligente, que cada vez son más.

Unos tienen más suerte y se convierten en milagreros, otros, con menos suerte, nos convertimos en receptores de milagros.


Bueno me quedo con este milagro:D



*marketing.(Voz ingl.).1. m. mercadotecnia.
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Ley de Shick:
No hay problema que un buen milagro no pueda resolver.
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No crea en milagros, dependa de ellos.
-- Quinta Regla de Finagle.

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